Existen dos formas de registrar tiempo, y las dos producen exactamente el mismo apunte: el cronómetro, para el trabajo que está pasando ahora, y la carga manual, para lo que recordaste después. La mayoría de las horas perdidas desaparecen porque ninguna de las dos se usó el día correcto — así que la regla práctica es registrar antes de cambiar de tarea.
El cronómetro
Está en el encabezado y te acompaña en todas las pantallas, incluso dentro de Informes o Clientes. Elige el proyecto y haz clic en Iniciar; haz clic en Detener para cerrar y guardar.
Dos detalles que ahorran tiempo todos los días:
El proyecto ya viene con el último que usaste. Si pasaste la mañana en el Rebranding de Fábrica de Jabón, retomarlo después del almuerzo es un solo clic.
Alt+S inicia y detiene sin sacar la mano del teclado.
Solo existe un cronómetro por persona. Si inicias otro con uno ya corriendo, el anterior se cierra — incluso cuando los dos se iniciaron en dispositivos distintos. Es a propósito: dos conteos simultáneos producirían más horas de las que tiene el día.
Mientras el cronómetro corre, el apunte ya aparece en la lista del día marcado como Timer en curso. Todavía no tiene duración cerrada — por eso no entra en los totales como tiempo concluido.
Carga manual
Ve a Mi tiempo › Hoy y haz clic en Cargar horas. Los campos:
Proyecto — el único obligatorio junto con la duración.
Tarea — opcional, y la lista cambia según el proyecto elegido.
Fecha — puedes cargar en un día anterior. Si ese período ya fue aprobado, el sistema lo rechaza y explica el motivo (ver Aprobación de horas).
Duración — acepta 1:30, 1h30, 90m o 1,5.
Descripción — opcional, pero es lo que salva la conversación cuando el cliente pregunta qué fueron esas 6 horas del martes.
Facturable — viene marcado según el proyecto, y puedes cambiarlo caso por caso.
Facturable o no: por qué importa
No toda hora trabajada es hora cobrada. Reunión interna, retrabajo y cortesía ocurren y siguen costando. Marcar la hora como no facturable la mantiene en el registro sin ponerla en la cuenta del cliente — y esa diferencia es justamente lo que la pantalla de Rentabilidad usa para calcular la eficiencia del proyecto.
Borrar la hora no facturable en lugar de marcarla es el error más caro que se comete aquí: quita del informe el tiempo que explica por qué el margen se achicó.
Corrigiendo lo que salió mal
La pestaña Hoy es la pantalla de corrección. Lista los apuntes del día con proyecto, persona, descripción, si es facturable, duración y — para quien puede ver valores — la tarifa aplicada. En el menú de acciones de cada fila editas o eliminas, y cierras un cronómetro que quedó corriendo.
Si no ves la acción de editar o eliminar en una fila, el motivo es uno de dos: ese apunte es de otra persona y tu papel no permite tocarlo, o el período ya fue enviado o aprobado.
Arriba están el Total del día y el total Facturable — el par de números que muestra, de un vistazo, si el día rindió.
Dónde aparecen las horas después
Cada apunte alimenta, en el momento, tres lugares: la planilla de la semana, los Informes y la Rentabilidad del proyecto. No hay un paso de "enviar" o "sincronizar" para que eso ocurra — el envío existe solo en el flujo opcional de aprobación.
Adónde ir después
La planilla de la semana — la grilla que completa lo que se escapó.
Cuando se cae internet — qué pasa con las horas offline.
Clientes, proyectos y tareas — qué debe existir antes de registrar.
Aprobación de horas — por qué un día puede rechazar ediciones.
Extensión de Chrome — el cronómetro sin abrir el panel.
En resumen: usa el cronómetro del encabezado (o Alt+S) para el trabajo en curso y la carga manual para lo que se escapó; marca correctamente lo facturable; corrige en la pestaña Hoy. Un cronómetro por persona, y nada necesita enviarse para que las horas cuenten.