Las cuentas son donde el dinero de la empresa de hecho está: la cuenta corriente del banco, el ahorro, la tarjeta de crédito, la inversión. Todo lo que registras — un gasto pagado, un ingreso cobrado — ocurre a partir de una cuenta. Por eso, tener las cuentas de la empresa bien registradas es lo que hace que los saldos coincidan con la realidad.
Las transferencias son el complemento: sirven para mover dinero de una cuenta de la empresa a otra, sin que eso se trate como gasto o ingreso.
Registrando una cuenta
En la pantalla de Cuentas, haz clic en Nueva cuenta. Los campos principales son:
Nombre (obligatorio): cómo identificas la cuenta. Ej.: “Itaú — cuenta corriente”, “Tarjeta Empresarial”.
Tipo (obligatorio): Cuenta corriente, Ahorro, Tarjeta de crédito o Inversión.
Saldo actual (obligatorio): cuánto hay en la cuenta hoy. Es el punto de partida de los cálculos.
Saldo inicial (opcional): el saldo de cuando empezaste a controlar esa cuenta. Si no lo rellenas, el sistema asume el mismo saldo actual.
Institución, Agencia (solo números) y Número de cuenta: opcionales, útiles para identificar la cuenta con precisión.
Activa: las cuentas inactivas salen de las selecciones del día a día, pero siguen en el historial.
Si estás registrando un gasto, ingreso o transferencia y aún no tienes cuenta, el atajo “Crear ahora” abre un registro rápido sin salir de la pantalla.
Atención al saldo inicial: es la fotografía del punto de partida. Después de que la cuenta tenga movimientos, evita alterarlo — cambiarlo desalinea el historial. Para corregir el día a día, registra los asientos; el saldo actual se ajusta solo.
El extracto de la cuenta
Al abrir una cuenta, ves su extracto: la lista de movimientos agrupados por día, con las entradas en verde y las salidas en rojo. Usa el filtro por período para enfocarte en un intervalo específico. Es la forma más directa de comprobar si el saldo de la cuenta corresponde al del banco.
Transferencias entre cuentas
Cuando mueves dinero de una cuenta de la empresa a otra — por ejemplo, de la cuenta corriente a una inversión — eso no es un gasto ni un ingreso: es una transferencia. Registrarla correctamente evita inflar artificialmente los números del negocio.
En la pantalla de Transferencias, indica:
Cuenta de origen y Cuenta de destino: deben ser diferentes y estar activas.
Valor: cuánto se está moviendo.
Fecha: el día de la transferencia.
Descripción: una breve identificación del motivo.
Al guardar, el sistema descuenta del origen y suma en el destino automáticamente — ambos saldos se actualizan de una vez. Si falta una de las cuentas, el atajo “Crear ahora” también está disponible aquí.
Ejemplo práctico: la empresa tiene $50.000 en la cuenta corriente y decide invertir $20.000. Crea una transferencia de la “Cuenta corriente” a la cuenta de “Inversión”, valor $20.000. Al instante, la cuenta corriente baja a $30.000 y la de inversión sube $20.000 — sin que aparezca ningún gasto o ingreso en el resultado de la empresa.
Consejo
Registra cada cuenta bancaria real de la empresa por separado y mantén los saldos al día. Cuanto más fiel sea ese retrato, más confiables quedan el flujo de caja y los informes — al fin y al cabo, parten de lo que está en las cuentas.